| enviar
e-mail a |
| L'Orri de Planès
- Cases del Mitg 66210 Planès (FRANCE) |
|
telf. fijo: telf. móvil: 00 33 (0) 6 22 32 25 32 |
“No
heredamos la Tierra de nuestros antepasados; nos la prestan nuestros
hijos”. Palabras de los indios americanos. |
En la actualidad, somos muchos
en el primer mundo a tener la suerte de disponer de más de todo
que nuestros antepasados (más comida, más cosas, más
confort, más tiempo libre), pero a la vez nuestras vidas se han
hecho más complicadas. Mientras ellos vivían en contacto
con la naturaleza, nosotros estamos muy alejados de élla. Mientras
ellos pasaban apuros para llegar a cubrir las necesidades básicas,
nosotros luchamos con conceptos abstractos como “capacidad adquisitiva
baja” y “falta de confianza del consumidor”. Para
ellos, la felicidad era tan sencilla como disfrutar de una buena comida
o de una cama caliente; para nosotros, se ha convertido en un concepto
inaprensible ligado a nuestra búsqueda sin fin de ganancias materiales. |
La sociedad de consumo
contemporánea se basa en el mito de que el crecimiento económico
continuo es bueno para todo el mundo. Allá donde miramos, nos
bombardean con el mensaje de que la felicidad se obtiene con la posesión
de bienes materiales y constantemente nos incitan a adquirirlos. Este
ciclo produce una voracidad insaciable que nos lleva a explotar más
los recursos naturales y a contaminar más que nunca, de modo
que estamos causando un daño irreparable al medio ambiente. Como
resultado directo de nuestra actividad, el calentamiento de la Tierra
es ahora una realidad palpable y muchos expertos creen que vamos hacia
una crisis irreversible. El sentido común nos dice que debemos
“hacer algo”, pero seguimos empeñados en mantener
nuestros hábitos de consumo ignorando las consecuencias de nuestra
actividad. |
| Es hora de empezar a invertir esta tendencia. Si queremos garantizar una vida mejor para la próxima generación, debemos reconocer que todos formamos parte del ecosistema delicado que llamamos la Tierra y que todos compartimos la responsabilidad para preservarla. En vez de perseguir el mito de que más es siempre mejor, necesitamos recuperar una apreciación por el valor real de las cosas, aprendiendo a consumir menos y buscando otras vías para conseguir la felicidad que sabemos que no nos aportará la sociedad de consumo. En el mundo actual, la ecología es más que una filosofía idealista para amantes de la naturaleza; trabajar juntos para reducir nuestro impacto colectivo sobre el planeta es la mejor opción para un futuro sostenible, y nos interesa a todos. |

